Un hombre
nuevo
que prueba
un color
que lo envenena
y ama
Se sienta y
espera…
Tal vez
alguien lo encuentre,
rezando en silencio.
Una mujer,
que ama el color
ríe
confundida, se aferra a la oración,
Impaciente
busca, los ojos que la cuidan.
Juntos, eternos,
reflejan el cielo
desplegado
e inmenso,
que amenaza
al fin
caer sobre
nosotros.